martes, 27 de septiembre de 2016

La calle Nicolás Antonio.



Loa Jardines de Murillo están conectados con la conocida Plaza de Santa Cruz por una calle poco transitada. Esta calle lleva el nombre de Antonio Nicolás. Antonio Nicolás fue una persona interesada por la cultura, por la historia y por la bibliografía. Vivió en el siglo XVII y fue el creador de la bibliografía moderna.


Pero lo que hoy nos llama la atención es un azulejo colocado en el frontispicio de una antigua casa en la calle que lleva su nombre.

Es un azulejo de reconocimiento por parte de la Corporación Municipal de 1911 a la figura del dueño de dicha casa por el hecho de regalar a la ciudad, y a todos los sevillanos, los terrenos donde está situada dicha calle, de modo que se pudieran conectar el barrio de Santa Cruz a través de la plaza del mismo nombre y los jardines que hoy conocemos como de Murillo que eran propiedad real y fueron dados al municipio de Sevilla por el rey Alfonso XIII.


Esta es su historia contada con brevedad. La que fuera Huerta del Retiro, perteneciente al Alcázar, había perdido parte de su superficie como consecuencia de la donación a la ciudad efectuada en 1862 para ampliación de la Feria que se instalaba en el antiguo Prado de San Sebastián, terrenos utilizados más tarde para trazar el Paseo de Catalina de Ribera. 

Con posterioridad se demandaron nuevos terrenos pertenecientes a la huerta –patrimonio real- con el objeto de conectar el barrio de Santa Cruz con el arrabal de San Bernardo donde se construiría la nueva estación ferroviaria, unión imposibilitada por el muro que desde los jardines y huertas de los Alcázares, cerraba el barrio hasta la actual plaza de Refinadores y la calle Cano y Cueto. La demanda no fue atendida hasta 1911 cuando el propio Alfonso XIII haría posible la cesión. Este año también se cede este terreno privado del que hablamos hoy para conectar los jardines y el barrio de Sana Cruz.


Es entonces cuando se construye el nuevo muro de cerramiento de los jardines del Alcázar, desde el callejón del Agua hasta el Paseo de Catalina de Ribera, tal y como hoy lo vemos. Al arquitecto Juan Talavera y Heredia, que intervendría también en el Paseo, se le encarga dar forma al nuevo espacio incorporado a la ciudad. Ahí surgen estos jardines.

Los jardines del Retiro, como se les conocería inicialmente, carecerían de diseño hasta que, en 1915 Juan Talavera ejecutara el diseño que ha llegado a nuestros días. Será en 1918 cuando, a petición del director del periódico El Liberal, se les de el nombre de Jardines de Murillo debido a que el pintor fue enterrado en la iglesia que estuvo en la cercana plaza de Santa Cruz.


lunes, 29 de agosto de 2016

La Iglesia del Hospital de los Venerables (7): la cúpula, la bóveda y el órgano.




El hijo de Valdés Leal, Lucas Valdés, fue el encargado de iluminar los frescos de la cúpula y bóveda de cañón de la iglesia del Hospital de los Venerables.

































domingo, 28 de agosto de 2016

La Iglesia del Hospital de los Venerables (6): el Muro del Evangelio.




Del mismo modo que en el post anterior, vamos a enumerar los cuatro paños del muro del evangelio que contiene murales y retablos. Excepto el segundo, que es donde está situada la puerta lateral de entrada y el cuarto que sólo tiene retablo, todos los demás siguen el mismo esquema citado, arriba mural al fresco y abajo retablo.


1.- Retablo de San Jerónimo.



El primer retablo que está situado junto los pies de la iglesia, está dedicado a San Jerónimo, quien se ve representado en un lienzo al óleo. El muro representa una escena dl Papa Alejandro III.



2.- Mural del Papa León I sobre la puerta lateral de entrada.




3.- Retablo de la Inmaculada Concepción.



El retablo de la Inmaculada Concepción fue obra de Juan de Oviedo. La figura central representa a la Virgen en su inmaculada concepción. Debajo de ella está la figura arrodillada de San Esteban.
En el mural superior está representado el Emperador Constantino.



4- Retablo del Crucificado.


sábado, 27 de agosto de 2016

La Iglesia del Hospital de los Venerables (5): el Muro de la Epístola.


Tanto en el muro del evangelio como en el de la epístola, en el espacio que existe entre el presbiterio y los pies del templo, existen cuatro paños diferenciados.
Cada uno de los tres primeros (excepto el segundo en el muro del evangelio) están iluminados por dos elementos, un retablo en la parte inferior y un mural pintado al fresco en la superior. El cuarto paño de cada uno de los muros tiene un retablo que ocupa la pr´chica totalidad del mismo.

Iremos mostrando cada uno de ellos y aportando información pertinente en torno a los titulares del retablo o a la temática de los murales.

Comenzando por el muro de la epístola y en orden de lo pies del edificio hacia el presbiterio, nos encontramos con:

1.- Retablo de San José.


El primer retablo fue obra de Juan de Oviedo y está dedicado a San José. El mural superior está dedicado a San Martín.







2.- Retablo de Santa Clara de Asís.


El segundo de los retablos está presidido por Santa Clara de Asís. A ambos lados están San Sebastián y San Roque. Encima de Santa Clara está la Virgen con el Niño


El mural superior representa al Rey Carlos II de España.




3.- Retablo de San Pedro.


En el tercer paño del muro podemos ver el Retablo de San Pedro con un lienzo donde se ve al santo acompañado de un ángel. En la parte superior, la escena del Emperador Teodosio con los Tesalonicenses.






4:- Retablo de la Inmaculada Concepción, de Murillo.


El lienzo es una copia de la original Inmaculada Concepción que pintó Bartolomé Murillo y que fue sustraída por el General Soult durante la Guerra de la Independencia con Francia.

viernes, 26 de agosto de 2016

La Iglesia del Hospital de los Venerables (4): Presbiterio y Retablo Mayor.




El retablo mayor domina el muro cabecera de la iglesia. Es de 1889 y está dividido en dos partes.

En la parte inferior podemos ver el lienzo de La Última Cena realizado por Lucas Valdés como elemento central del mismo y, a sus pies, una imagen de la Virgen de Belén escoltada por otras dos imágenes masculinas que representan a San Juan Bautista y San Juan Evangelista, realizadas por Martínez Montañés.







En la parte superior nos encontramos el lienzo "La Apoteosis de San Fernando" en el módulo central y dos lienzos dedicados a San Clemente y San Isidoro, realizados por Virgilio Mattoni.







Sobre la bóveda se pueden ver pinturas murales al fresco realizadas por Lucas Valdés representando "la Invención de la Cruz". A ambos lados del presbiterio hay dos pinturas realizadas por los dos Valdés, padre e hijo, una de ellas representando a San Fernando entregando la Mezquita al Arzobispo y, otra, representando a San Fernando ante la virgen de la Antigua.



Las urnas relicarios que aquí se encuentran son de procedencia flamenca, las pinturas sobre mármol de la Inmaculada y de la virgen con el Niño fueron realizadas por Sassoferrato.



jueves, 25 de agosto de 2016

La Iglesia del Hospital de los Venerables (3): vista general.




La Iglesia del Hospital de los Venerables es una típica iglesia sevillana del siglo XVII, iglesia de una sola nave, con bóveda de cañón, lunetos, arcos fajones y cúpula semiesférica.

Está profúsamente decorada en todos su muros como en bóvedas, lunetos, arcos y cúpula gracias a las manos extraordinarias de Juan de Valdés Leal y su hijo Lucas de Valdés Carrasquilla.

En ambos muros podemos ver retablos y cuadros de gran valor artístico. A los pies de la iglesia nos encontramos con un gran órgano situado sobre el vestíbulo exterior dela entrada principal.

En el muro de la epístola, a la altura del presbiterio está la puerta por la que se accede a la sacristía.

miércoles, 24 de agosto de 2016

La Iglesia del Hospital de los Venerables (2): la entrada principal.




La entrada principal de la iglesia del Hospital de los Venerables se haya en la calle Jamerdana, una calle estrecha que no permite obtener una buena imagen de su fachada, sobre todo de la figura de San Fernando que se encuentra en una hornacina sobre la puerta principal.


La entrada tiene tres alturas. La primera de ellas está compuesta de tres arcos de medio punto sostenida por pares de columnas de mármol blanco en el fuste y mármol rosa en los capiteles. La entrada está cerrada con una verja de hierro que está normalmente no está abierta.

Tras la verja existe un pequeño atrio con una puerta de madera que da acceso a la iglesia propiamente dicha. En las paredes laterales hay murales muy mal conservados en los que prácticamente no se distingue nada.


En la segunda altura nos encontramos con una hornacina donde se ve la figura del Rey San Fernando a la que le falta la espada de la mano derecha. La figura está realizada en piedra caliza sobre la que se ha pintado de rojo la corona y el collar real.



A los pies del rey santo hay una placa de mármol donde se puede leer lo siguiente (me he permitido la licencia de utilizar los términos actuales y la grafía actual para su mejor comprensión):

A mayor honra y gloria de Dios, el Excelentísimo Sr. don Pedro
Manuel Colón de Portugal, Caballero de la Insigne
Orden del Toisón de Oro, Noveno Gran Almirante
y Adelantado Mayor de las Indias, Octavo
Duque de Veragua, Séptimo Duque de la Vega,
Octavo Duque de Gelves, etcétera. En virtud
de facultad de suma grandeza, dio el sitio donde
está labrado este hospicio, para los Venerables
Sacerdotes, cuya Hermandad en señal
de gratitud dio a Su Excelencia y sus sucesores en su
casa el Patronato de la Iglesia para cuya memoria
se puso este padrón. Se estrenó este
templo en 17 de mayo del año 1699.


Como dijimos anteriormente, existe una puerta que sale desde el muro del evangelio hasta el patio principal del edificio. sobre la puerta hay una inscripción que dice:

Domus tua
asilum meum et refugium meum
domine deus meus

Que traducido del latín quiere decir: "Señor Dios mío, tu casa es mi asilo y mi refugio".




martes, 23 de agosto de 2016

La Iglesia del Hospital de los Venerables (1): un poco de historia.




Hoy vamos a comenzar una serie de post dedicados a la Iglesia del Hospital de los Venerables. La iglesia se haya dentro del recinto del antiguo hospicio de sacerdotes. Su entrada natural está por la calle Jamerdana, sin embargo, ésta está cerrada y se permite el acceso por una puerta lateral que da acceso al patio principal del edificio.

Su historia comienza cuando la Hermandad de El Silencio decidió a partir del año 1627 amparar a los sacerdotes ancianos, pobres e impedidos. Para tal fin alquiló una casa donde les daban cobijo, asistencia y los mantenían. Esta tarea continuó hasta que en el año 1673 la misma hermandad fundó otra, cuyo fin sería el de cubrir exclusivamente la tarea que venían desempeñando desde el año 1627, y se decide construir el Hospital.


Fue fundado por el canónigo Justino de Neve en 1675 con la finalidad de ser la residencia de los venerables sacerdotes. De ese mismo año data el inicio de las obras de construcción del edificio bajo la dirección inicial del arquitecto Juan Domínguez aunque desde 1687 se hace cargo de las obras el arquitecto Leonardo de Figueroa, dándose por finalizadas en 1697.

La iglesia fue construida en 1689 y está consagrada a San Fernando.