jueves, 20 de abril de 2017

La casa natal de Paco Gandía.




Y continuando con la calle Viriato, en el barrio de San Juan de la Palma, sobre la fachada del número 3 de la citada calle nos encontramos con este azulejo donde se recuerda la casa natal del gran humorista sevillano Paco Gandía, cuyo verdadero nombre era Francisco Gómez Gandía.

Recordado por sus chistes de largo recorrido (no hay más que recordar el de los garbanzos)  a los que él, con su sarcasmo habitual, llamaba "hechos verídicos", Paco Gandía nació en esta casa en 1930 y murió a la edad de 75 años en febrero de 2005.


miércoles, 19 de abril de 2017

El armario de Nuria Barrera, en la calle Viriato.




Paseando este Miércoles Santo por la calle Viriato tras ver la salida de la Hermandad de la Lanzada en la vecina Plaza de San Martín, me dirigí como todos los años a disfrutar de los azulejos artísticos que Emilio Pérez y Gracia Fernández colocan todos las Semanas Santas para disfrute de los viandantes. 

Ya estaba advertido de que este año el panorama sería diferente porque esta familia había rizado el rizo, este año tocaba copiar el armario que Nuria Barrera había pintado para el cartel de las fiestas primaverales de la ciudad.


Aquí tienen las imágenes, disfruten de ellas y reconozcamos el mérito que tiene esta familia por permitirnos entrar en su casa para ver esta obra de arte.


martes, 18 de abril de 2017

El Club 375.




Si paseamos por la calle Jimios, seguramente pasaríamos por el número 19 sin darnos cuenta de la existencia un local donde tiene su sede el selecto Club 375. Allá por el año 1959, tal como indica la leyenda sobre azulejo cerámico que reza en el zaguán del mismo, siendo Director General de Banesto Don Pablo de Garnica y Mansí y Director de la sucursal de Sevilla Don Vicente Camacho Fernández, se inauguró esta sede a la que hacemos referencia.

El Club 375 se creó como un club privado para los empleados del Banco Español de Crédito, en un lugar muy cercano a la sede regional que se encuentra an la Avenida de la Constitución.

Dicho club fue fundado por D. Vicente Camacho en los años 50, para la plantilla de Sevilla, contaba con sede social con bar, peluqueria y sala de reuniones, teniamos una cuota mensual de 50 pesetas.
Su primitivo nombre fue "Club 375" clave de la sucursal de Sevilla O.P.  El nombre de Club 375 lo puso D. Vicente Camacho siendo Director de la O.P. tomando la primitiva clave de la sucursal: Sucursal 75 del "300".

Al principio no tenían ni TV, era lugar de charla y reuniones de compañeros, hasta que D. Rafael Zaragoza, Corredor de Comercio regalo una. Además existía un bar que permitía tener cuenta y liquidar a fin de mes. La cuenta mensual era de 50 pesetas.

El Club 375 sigue en activo y entre otras actividades mantiene una caseta en la feria de abril para disfrute de todos los empleados del banco.


jueves, 9 de marzo de 2017

Primera página de ABC.


Una foto realizada por nosotros para este blog ha sido elegida por el diario ABC edición de Sevilla para su primera página en el día de hoy. Se les agradece enormemente el hecho de que, antes de su publicación, nos solicitaran amablemente autorización para su uso.



martes, 7 de marzo de 2017

Escudos Reales en la Plaza de la Contratación.




La Casa de la Contratación fue establecida en 1503. Fue creada para fomentar y regular el comercio y la navegación con los territorios españoles en Ultramar.

La elección de Sevilla como ciudad con monopolio en el comercio con las Indias posibilitó que en torno a 1540 Sevilla desbancara a Amberes como centro financiero de Europa. Sevilla, además, ya desde el siglo XIII era un foco comercial y financiero de gran importancia, que encauzaba los flujos mercantiles que venían del Norte de África, recibiendo parte del oro de Sudán que salía al Mediterráneo, comerciaba con plazas italianas y del Atlántico Norte y disponía de focos financieros que respaldaban ese comercio.

Su primera sede fueron las Atarazanas Reales de Sevilla, pero como era un lugar expuesto a las arriadas y dañino para las mercancías, pronto fue trasladada a las dependencias del Real Alcázar, donde quedó instalada, al oeste del palacio de Pedro I, en la zona denominada de los Almirantes, local "sano, y alegre", con buen patio y una puerta orientada hacia el río. Entre 1503 y 1506 se derribó la parte del Cuarto del Almirante y se volvió a levantar, con una fachada principal hacia el río. Posteriormente se construyeron almacenes y casas en la zona de la actual plaza de la Contratación.

Precisamente por esta razón podemos ver actualmente estos azulejos sobre algunas de las fachadas de los edificios de la misma Plaza de la Contratación. Es un vestigio que se colocó en el siglo pasado que nos alumbra sobre lo que fueron estas dependencias indianas.



La primera fase de las obras, que tuvo lugar entre 1503 y 1506, fue realizada por el maestro mayor de obras y carpintería del Alcázar Juan de Limpias, y se creó una portada de piedra labrada por Alonso Rozas, maestro mayor de la catedral.

Cuando se realizó la obra la Corona pidió que se realizara una edificación simple, sin gran suntuosidad, porque ya daría tiempo de ampliarla o mejorarla en el futuro. Tras la primera fase hubo una segunda, entre 1506 y 1515 donde se creó una segunda planta y se ampliaron las instalaciones hacia una zona que era conocida como Cuarto de los Cuatro Palacios. En 1553 se amplió la superficie disponible comprando un edificio contiguo llamado Hospital de Santa Isabel.

Lo cierto es que, desde el comienzo el edificio se quedó pequeño, y aunque la instalación completa tenía una extensión de 600 metros cuadrados, Américo Vespucio, cuando fue nombrado Piloto Mayor en 1508, tuvo que dar clases en su domicilio particular y cuando se creó en la institución la cátedra de Cosmografía tuvo que asignarse como aula la capilla.

Anexo al Alcázar existe un patio almohade que era parte del complejo de la Casa de la Contratación, sin embargo los inmuebles de ese entorno fueron derribados en la segunda mitad del siglo XX y fue levantado un edificio historicista en 1973 que respetaba el patio y algunas partes de los muros. Se realizaron excavaciones y obras de restauración del patio en 1992. El inmueble ahora sirve de oficinas de la Delegación del Gobierno de la Junta de Andalucía, por lo que no se encuentra abierto al público salvo visitas concertadas. Sin embargo, el Cuarto del Almirante y la Capilla de la Casa de Contratación, así como el Patio de la Montería, sí están dentro del recorrido turístico del Real Alcázar y pueden visitarse.

lunes, 6 de marzo de 2017

El Via Crucis cerámico de la Colección Carranza.




Hoy precisamente que la Santa Catedral de Sevilla acoge el Via Crucis de las Cofradías organizado por el Consejo de Hermandades, y que este año se realizará con la imagen del Señor de la Oración en el Huerto de Montesión traemos a este blog unas piezas cerámicas que podemos ver en el Alcázar sevillano y que corresponde a la famosa Colección Carranza.

Se trata de catorce retablos cerámicos donde se recrea el Via Crucis con sus catorce estaciones.




























miércoles, 22 de febrero de 2017

Los baños árabes del Mesón del Moro.




Seguro que muchos de nosotros hemos ido en alguna ocasión a comer o a cenar al Restaurante San Marco de la calle Mesón del Moro.
Este lugar donde puedes degustar un carpaccio Harry´s Bar, unos espaghetis carbonara, un crêpe de salmón, unos fetuccini al pesto, un pizza occhio di bue o una riquísima crepes veneziana está en el interior de un edificio del siglo XII destinado a los baños públicos de la población árabe de Isbylia.


Evidentemente el local está acondicionado y restaurado para, a la vez que sirve de teatro culinario, sea también un entorno histórico y estéticoque pueda servir de marco perfecto para la romántica cena de los comensales. Sobre dichos baños se construyó cinco siglos más tarde un palacete de dos plantas.











martes, 21 de febrero de 2017

Arte sobre el pavimento de la Plaza Nueva.




Cuántas veces habremos paseado por la Plaza Nueva y no hemos reparado en las losas de chinas que la adornan. Y lo curioso de todo es que cada una de ellas tienen un diseño, un dibujo diferente, desde un balón o el escudo del Betis hasta una copa o un pez.
Aquí tienen un buen ejemplo, no todas, de las losas que a finales de la década de los 30 del siglo XX el Consistorio hispalense mandó adosar al pavimento de la Plaza Nueva.